Reir es saludable

Reír es muy divertido, pero además es saludable, es increíble los estudios científicos que demuestran que reír es saludable, y de esa manera nos animan a reír, y de hecho reímos pues nos sentimos bien, nos relajamos y nos divertimos mucho.
Normalmente después de una velada con familia o amigos en la que hemos reído sin parar, luego nos sentimos bien, a gusto.
Pues los científicos dicen que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos tan solo un segundo después de comenzar a reír, el cerebro emite la orden de segregar endorfinas (sustancia con propiedades similares a la morfina) así la risa expulsa de nuestro organismo la energía negativa.
Las mamás necesitamos de nuestro lado las endorfinas y reír es una de las mejores maneras de asegurarnos ese bienestar que nos aporta. También somos ejemplo para nuestros peques, si nos ven reírnos ellos reirán, si nos ven tranquilos y felices ellos también lo estarán, nuestros estados de ánimos los imitan muy fácilmente, asi que es mejor reírnos y asegurar nuestra felicidad y la suya.
Reír durante el embarazo, mucho mejor que llorar, y mira que a muchas nos da por eso, ahí están de nuevo las hormonas. Durante la gestación la risa trae muchos beneficios para la mamá y el bebé, las endorfinas nos dan esas sensación de bienestar que se trasmite al bebe, sentirse feliz y relajado gracias a que mamá se ría, es un ambiente ideal para crecer.

laugh2¡Feliz Semana!

¡Felíz Navidad!

¿No es increíble ver la Navidad reflejada en los ojos de nuestros peques?

Llena de matices diferentes cada año, la Navidad nos hace recordar nuestra infancia y nos llena de ilusión ver a los hijos disfrutarla.

Muchas emociones y sorpresas os esperan, pararos a saborear hasta el más pequeño detalle de ser mamá en esta época del año tan bonita.

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¿Las mamás tienen miedo?

¿Las mamás tenemos miedo?  Los hijos nos ven valientes, nos ven capaces de todo, nos ven heroínas, y  no es para menos, pero las mamás también tenemos miedo.

Desde que decidimos ser mamás o desde que vemos el positivo en la prueba de embarazo, el respeto, la incertidumbre y el miedo nos acompaña en todo este proceso de la maternidad.

Durante el primer trimestre nos preocupamos por la salud del feto, miedo al aborto espontáneo, nuestra propia salud… sentimientos de sorpresa, aceptación de la nueva situación, un pequeño miedo ante el nuevo estado. Muy importante en esta etapa es afrontar la situación positivamente y contar con el apoyo de la pareja y la familia.

Conforme se acerca el parto, aparece el miedo a que todo se dé bien, el miedo al parto y al afrontamiento de la futura maternidad y la crianza del bebé… Tan importante es la preparación física al parto, como la mental.

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Una vez que ya somos madres todo nos preocupa: el correcto desarrollo de nuestro bebé y la transición hacia nuestro nuevo rol de mamá. En esta etapa hay riesgos de padecer síntomas de nerviosismo, tristeza o depresión, sentimientos de baja autoestima, autocritica por gestionar la maternidad. El apoyo de los sanitarios en estos casos tiene que estar a la altura, y si no es así, saber que contamos con muchos recursos adicionales: matronas, psicólogos perinatales, doulas, asesores de lactancia, y por supuesto grupos de apoyo a la maternidad y crianza.

La  definición de Miedo nos dice que “es la sensación de angustia provocada por una situación de peligro real o imaginaria “, tener claro que el miedo nos acompañara en toda la maternidad como algo necesario, proteger a nuestros pequeños, pero sintámoslo de una manera sana.

¿Ser Mamá?

¿ Ser Madre ?

A pesar de que nuestro deseo de ser madre tiene un origen biológico, el componente social ejerce gran influencia sobre él. Nuestras células están programadas para transmitir nuestros genes y nos impulsan biológicamente a la reproducción y la transmisión genética.

No todas las mujeres lo sentimos igual, e incluso hay quién no llegan a sentirlo, pero es cierto que la mayoría lo desean en un momento u otro de la vida.

 Casi tan fuerte como la biología, la influencia social nos recuerda este deseo.

La idea de ser madres la solemos tener desde niñas. ¿Quién no ha jugado a las mamás y a los papás? Pensando en los hijos que vamos a tener, cuidando a nuestro muñeco-bebé… Conforme crecemos seguimos hablando del primer hijo, de cómo se llamará. Y,  si desde niña llevamos jugando a esto, no será tan difícil ¿verdad?

¡Pues fácil no es! Cuando por edad estás físicamente preparada para serlo, hay que estar emocionalmente preparada, y aun así no basta, pues debe llegar el momento de estar preparada para planificarlo. ¡Complejo!, pues la agenda materna debe cuadrar con muchas otras agendas de tu vida: la de la familia que formas con tu pareja, la de los estudios y trabajo, la de la edad y tus prioridades…

Sin embargo saberte embarazada es siempre una sorpresa, es siempre una emoción muy fuerte que dispara un sinfín de sensaciones físicas y psíquicas.

¿Qué recuerdas de ese momento? ¿Tus primeros pensamientos y emociones? Siempre es bonito recordar.

¡Pasad una gran semana mamis!